Talleres y cursos

Edades recomendadas
Tiempo estimado

APRENDIZ DE MAGO

Taller de Magia para los más peques donde aprenderán los trucos de magia de cartas, números y letras, hasta lograr hacer desaparecer cosas.

De 5 a 10 años
De dos a cinco sesiones
TALLER DE CUENTACUENTOS

Para jóvenes y adultos; en él se juega y se potencia la imaginación y sobre todo se aprende a contar cuentos.

De 16 años en adelante

De tres a veinte sesiones

CUÉNTAMELO OTRA VEZ

Taller para los mayores: la tercera edad. El objetivo de este Taller es el de potenciar la recuperación de memoria y activación del cuerpo con los cuentos de tradición oral que poco a poco se van perdiendo. Rescataremos las historias que nos contaron y activaremos el cuerpo con juegos que nos llenarán de energía.

De 55 años en adelante

De tres a veinte sesiones

JUGUEMOS CON LA RIMA (Taller de poesía)

La propuesta del Taller de Poesía es de cinco a veinte divertidas sesiones en las que recitaremos, cantaremos, nos disfrazaremos, adivinaremos y nos haremos un lío con la Lengua.

De 7 a 13 años
De dos a cinco sesiones

Beatriz Montero y Alma Montero, responsables de los Talleres educativos.

Alma Montero, hermana de Beatriz, la mejor profesora y animadora de Talleres.

Alma Montero es profesora de Educación Primaria en colegios públicos de la Comunidad de Madrid.

Forma parte del grupo Trapisondos. Junto con Beatriz Montero ha impartido Talleres infantiles de Animación a la lectura como "Juguemos con la rima" y "Aprendiz de Mago" en Bibliotecas de la Comunidad de Madrid, y el Taller intensivo de verano de tres meses de duración: "Quijote cabalga de nuevo", en la Biblioteca Nacional.

 

(pulsar aquí para ver video)

El objetivo de estos talleres es conseguir que seas capaz de escribir un libro,

contar un cuento, recitar un poema, escribir un cuento, ejercitar la imaginación y la memoria y divertirte.

(pulsar aquí para ver video)

Aprenderás algo más que contar cuentos, y descubrirás cómo:

 

Seleccionar un cuento.

Transformar en oralidad un texto escrito.

Interiorizar un cuento.

Realizar ejercicios de relajación y desbloqueo.

Contar y proyectar la voz en un escenario.

Perder la timidez y el miedo escénico.

Tomar contacto con el público.

Contar cuentos con objetos.

Incrementar los registros expresivos de la voz.

Jugar y potenciar la imaginación.

Desarrollar las capacidades de improvisación.

Enriquecer la expresión corporal.